
Quince adultos mayores originarios de los municipios de Acámbaro, Doctor Mora, Santa Catarina, Pénjamo, León y Silao, salieron del Aeropuerto Internacional del Bajío con destino a Estados Unidos, para ver a sus hijos después de años de migrar al vecino país.
Como parte del programa “Mineros de Plata”, los beneficiarios se reunieron en la central de vuelo para partir con emoción. Cargados de una maleta imaginaria con fotos en carteras, llamadas de celular que nunca reemplazan un abrazo y la esperanza de que algún día esa distancia permitiera darse un abrazo.
El gobierno de la gente, a través de integrantes de la Subsecretaría de Atención a Personas Migrantes y en Contexto de Movilidad, acompaña a cada persona beneficiaria en la gestión y trámite de documentos ante las autoridades estadounidenses, proceso que para muchos adultos mayores resulta complejo y difícil de enfrentar. Igualmente brindan asistencia y acompañamiento para el trayecto.
El Club Migrante Festival Santa Catarina y el gobierno de Santa Catarina también formaron parte esencial de este esfuerzo conjunto, extendiendo desde el otro lado de la frontera las redes de bienvenida para recibir a sus paisanos.
Cada nombre en la lista de beneficiarios es una historia de sacrificio y amor. Son padres y madres que vieron partir a sus hijos hacia el norte cuando eran jóvenes, que esperaron noticias en cartas primero y en mensajes de voz después, y que hoy, con paso pausado, pero corazón acelerado, subieron a un avión para recuperar el tiempo perdido.
Para muchos de ellos, este viaje no era solo un desplazamiento físico: era la validación de que su historia importa, de que su familia importa, y de que el Estado no los ha olvidado, aunque la distancia los haya separado por tanto tiempo.
El programa privilegia a las personas de 65 años y más que llevan más de una década sin ver a sus hijos que residen en los Estados Unidos de América, reconociendo que en esa etapa de la vida el reencuentro familiar cobra una dimensión especial, urgente e irreemplazable.